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MALTA: CUEVAS Y TEMPLOS DE
LA DIOSA TIERRA

En 1902 se
iniciaron unas obras de construcción en Paola, un suburbio de La Valletta,
la capital de Malta. Los obreros que excavaban el suelo rocoso se
encontraron, de pronto, con una gran cámara subterránea. Al descender a
las entrañas de la tierra descubrieron una serie de cavernas, relacionadas
entre sí, que contenían una gran cantidad de huesos humanos. Para evitar
retrasos, los contratistas silenciaron el descubrimiento hasta dar por
terminadas las viviendas.
Cuando por fin se dio cuenta del descubrimiento, se habían producido
numerosos destrozos: los niveles superiores habían quedado alterados por
las obras, y las cámaras subterráneas habían sido utilizadas como
vertederos. Para mayor mal de males, el primer investigador oficial
falleció sin dejar notas escritas. Aun así, lo que pudo descubrirse
resultó constituir una de las más antiguas y misteriosas estructuras de
Europa occidental, por no decir del mundo entero.
EL HIPOGEO DE HAL SAFLIENI
Entre 1905 y 1911, el padre de la arqueología maltesa, sir Themistocles
Zammit, exploró las galerías de Paola y reveló al mundo el hipogeo
("subterráneo" en griego) de Hal Saflieni, consistente en una serie de más
de veinte cavernas, naturales y artificiales, que se extienden de norte a
sur y con un Sancta Sanctorum en el extremo sur, donde una fachada tallada
en la misma roca da acceso al santuario interior.
A un lado de las galerías norte-sur está la sala del oráculo, con un
pequeño nicho ovalado en una de sus paredes que produce una fuerte
resonancia cuando se habla en voz baja y profunda. En la cultura clásica
posterior, los oráculos eran asociados a los difuntos; tal el caso de la
sibila de Cumas, en Italia. Al que oyere la voz proveniente de la
hendedura le resultaría fácil creer que el oráculo era un medio a través
del cual hablaba un antepasado difunto. En el hipogeo se encontró también
una estatuilla llamada la Dama Durmiente, en un pozo votivo al que se
arrojaban ofrendas después de haber consultado al oráculo o como
agradecimiento por haber curado de una enfermedad. Según algunos
investigadores, la Dama
Durmiente es un ejemplo de la práctica de la "incubación": el acto de
dormir en un santuario para recibir sueños proféticos o curativos.
También parecen apuntar a esto los dos conjuntos de nichos excavados
en la roca y situados uno sobre otro en una pared lateral de la sala
principal, y que pudieron haber sido cubículos para dormir en espera de
los sueños, que en la antigüedad se consideraban como medio de
comunicación con los difuntos. Según una interpretación más prosaica,
serían los propios muertos quienes ocuparan los nichos, cual en una
funeraria.
La gran serie de cavernas comunica con muchas pequeñas cámaras
laterales, donde se encontraron la mayoría de los huesos. Resulta evidente
que el hipogeo, aparte de cualesquiera otras funciones, era una sepultura
colectiva. En principio, pertenecía a la misma tradición que los
enterramientos colectivos excavados en la roca propios de Cerdeña, Italia,
el sur de España y Portugal. Al igual que las galerías funerarias
megalíticas de superficie, encontradas también en España y Portugal, estas
cámaras funerarias del Mediterráneo occidental eran utilizadas en la
primera mitad del tercer milenio aC, aun cuando pudieron haberse
construido con anterioridad. Pero el hipogeo de Malta se diferencia de lo
que se entiende normalmente por "construcción megalítica" (donde las
superficies de los grandes bloques de piedra suelen carecer de pulimento)
en el hecho de que sus pórticos y fachadas están cuidadosamente tallados.
LOS TEMPLOS DE TARXIEN
Se contó con nuevos datos
sobre el pasado de Malta cuando un agricultor informó a Zammit acerca de
un descubrimiento realizado en su campo de trigo, en Tarxien. Animado por
los fragmentos de cerámica desenterrados por el arado, Zammit dio inicio a
las excavaciones en 1915, y pronto advirtió que había dado con un templo
prehistórico.
Aun cuando ahora no destaca mucho entre los bloques de viviendas
modernas, en sus tiempos el complejo de Tarxien debió de ser
impresionante. Los tres templos encontrados se construyeron de forma
consecutiva para satisfacer las necesidades de los fieles
locales y, según indican los restos de cerámica, se utilizaron al mismo
tiempo. En 1929, Zammit calculó que su construcción se remontaba a finales
de la edad de piedra, unos 3.000 años aC. Estudios posteriores con carbono
14 han demostrado que el primer templo se construyó, incluso, 500 años
antes.
Los malteses de Tarxien adoraban una deidad representada por una mujer
gruesa, a la que sacrificaban toros y corderos. También es posible que
consultaran allí un oráculo. Se ha encontrado un relieve realista que
representa el sacrificio de toros, corderos y cerdos. Aún se conserva en
Tarxien una reproducción de la imagen de esta diosa -el original se halla
en el museo de La Valletta-, que debía medir 2.4 m de altura, a juzgar por
lo que de ella resta: la parte inferior de una falda plisada y un robusto
par de piernas.
EL CULTO A LA MADRE TIERRA
En muchos otros puntos de Malta se han encontrado estatuillas de
mujeres enormemente gruesas. En su obra The Search for Lost Cities,
el autor británico James Wellard opina que, en vista del terreno tan
rocoso de Malta, el temor al hambre debería dominar el pensamiento de los
antiguos habitantes de la isla, y sugiere que esto sirvió de inspiración
para las "mujeres gordas" de Malta: "En otras palabras, nos hallamos ante
la
glorificación de la obesidad, tan desagradable para los occidentales bien
alimentados y tan admirada por todos los pueblos desnutridos." Wellard
considera que las estatuillas podrían representar, no a una diosa, sino a
una beldad terrestre, "bella porque la plenitud de sus carnes representaba
abundancia de alimentos". Sin embargo, hay quienes coinciden con la
arqueóloga británica Jacquetta Hawkes, la que en su Atlas del hombre
primitivo sostiene que las representaciones de esta "opulenta dama"
demuestran, sin lugar a dudas, que estos templos estaban dedicados al
antiguo culto mediterráneo de la Diosa Madre.
La proximidad entre
Tarxien y Hal Saflieni -es indudable que ambos lugares estaban
relacionados entre sí- confirma esta opinión. Si en Tarxien se adoraba a
la diosa obesa que representaba la abundancia de alimentos concedidos por
la fecunda Madre Tierra, ¿no parece lógico que en Hal Saflieni se
enterrara a los muertos en cámaras subterráneas, a manera de retorno al
seno de la Diosa Madre?
Los templos malteses
prosperaron durante unos 800 años, pero después fueron abandonados y sus
fieles desaparecieron. La sequía, las epidemias, el hambre y las
invasiones podrían contarse entre las causas de ello. Sea como fuere,
cuando los colonos de la edad del bronce llegaron a Malta, a finales del
tercer milenio aC, al parecer encontraron la isla deshabitada.(*)
(*) Fuente: Lugares
misteriosos, Atlas de lo extraordinario, Vl, Ediciones del Prado.
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