TULUM: LA
CIUDAD-OBSERVATORIO MAYA SOBRE EL MAR
Cerca del rumor de las olas y de los profundos pensamientos del mar, en la península del Yucatán, late aún Tulum. Ciudad maya. Que brilló en los siglos XIII y XIV. Además de su decisiva importancia comercial, Tulum, como toda ciudad en el mundo antiguo americano, era un santuario. Varios templos irradian todavía su presencia ritual. Uno de ellos, el Templo del Dios descendente, uno de los más singulares, se asocia al culto de Venus, venerado como la divinidad Kukulcan. Los historiadores tienden a asegurar hoy que Tulum fue una ciudad-observatorio, un mirador sagrado desde el cual los mayas contemplaban los movimientos de Venus, la refulgente estrella vespertina que, luego de sumergirse en la negra oscuridad del poniente, renace como la esplendorosa "Estrella de la Mañana". En este instante de Mundo mítico y Arqueología en Temakel nos aproximamos a este misterioso corazón mítico de la antigua cultura maya mediante las fotos obtenidas por Florencia Moretti y a través de un preciso texto de divulgación del Diario de la península de Yucatán. En la proximidad física o imaginada con el Dios Descendente de Tulum, aún podemos acompañar a un dios-planeta, a un astro-luz, a Kukulcán o Venus, la Estrella de la Mañana, en su diario viaje descendente hacia el poniente, hacia la oscuridad y el mundo de los muertos. Y luego de aquella travesía, podemos, una vez más, contemplar cómo el dios, el planeta luminoso, renace en la mañana brillante. E.I
EL MISTERIO DE TULUM (*)
De acuerdo con los estudios arqueológicos publicados en los últimos años, existe evidencia suficientemente consistente para asegurar que Tulum habría sido una de las principales ciudades mayas de los siglos XIII y XIV. Se le considera como un asentamiento ineludible para cualquier ruta comercial y para la explotación de los ricos recursos marítimos de la costa de Quintana Roo. Tulum habría funcionado políticamente como un asentamiento independiente del dominio de otras provincias, hasta prácticamente la llegada de los españoles en el siglo XVI, cuando fue definitivamente abandonado.Tulum, al igual que Chichen Itzá, fue una ciudad dedicada al planeta Venus, considerado como una deidad dual con el nombre de Kukulkán, y su culto fue introducido primero a Chichen Itzá, viniendo del Altiplano Central donde se originó la religión de dicho Dios, sólo que con el nombre de Quetzalcóatl. Los mayas conocían el ciclo venusino de 584 días. Este conocimiento matemático y astronómico fue tomado por los sacerdotes de Xochicalco para crear al Dios Quetzalcóatl. Con esta deidad se elaboró una religión casi monoteísta, la cual pronto comenzó a propagarse en todas direcciones, unificando temporalmente a muchos pueblos mesoamericanos; y su imagen fue llevada y reproducida como un hombre pájaro-serpiente. Kukulkán estaba asociado al comercio y al cacao y por esa razón era frecuentado por los mercaderes y mantenía la solidaridad del dominio mercantil.
Tulum, por estar ubicada
en la planicie costera y a una altura en que podía contemplarse el
horizonte natural en todas direcciones, pudo ser un punto de observaciones
astronómicas, sobre todo relacionado con Venus. La principal actividad
económica de los pobladores de Tulum era la pesca, que podía ser
individual con anzuelos y arpones o grupalmente con redes y embarcaciones.
Otra ocupación era la recolección y captura de moluscos, la cacería y la
agricultura, la actividad constructiva que requería de canteros,
albañiles, escultores y pintores. Otras actividades menores eran el tejido
de palmas y fibras vegetales, la preparación de las pieles, la navegación
y el comercio a larga distancia. La jerarquía social estaba dividida en
tres grandes grupos: Aunque fue habitado desde el Clásico, el sitio alcanzó su apogeo durante el período Posclásico.
Otra estructura
importante es el Templo del Dios Descendente, que consta de una plataforma
que sostiene un edificio de una sola pieza con banquetas adosadas a sus
muros laterales, algunas de las cuales conservan restos de pinturas. La entrada principal de Tulum se encuentra en el Sur y está compuesta por los cinco espacios que forman cuatro columnas que soportan la "techumbre" de una gran sala. La muralla protege la zona por los lados norte, sur y oeste. El este queda abierto al mar.
Zamá o Tulum fue la
ciudad y puerto donde los sacerdotes-astrónomos veían nacer a Venus como
estrella vespertina y a su vez renacer como “Estrella de la Mañana”; por
su bóveda celeste, de oriente a poniente, de la luz a la oscuridad, del
rojo al negro, se movía la gran estrella, como un dios dual que regía la
vida de los pobladores de la costa del Mar Caribe; algunos de los cuales
diariamente se lanzaban al agua para obtener la subsistencia, y otros se
aventuraban en sus canoas para realizar viajes de comercio a gran
distancia. El azul del cielo y del mar, el verde de la vegetación y del
centro, el amarillo del sur y el blanco del norte, así como el rojo del
oriente y el negro del poniente, son colores simbólicos del mundo de
aquellos
Uno de los edificios más
importantes de Tulum es el templo del Dios Descendente, en cual se ve la
figura descendente de un dios alado que no puede ser más que la
representación de Venus. Esta escultura es muy similar a las del Templo 25
o Casa del Halach Uinic y en la página 58 del Códice Dresde puede verse a
Venus como una deidad con alas que salen de los brazos y también con una
cola ligeramente redondeada o puntiaguda, como si volara hacia abajo o
descendiera, la cual ha sido comparada con una abeja. Ruz Lhuillier nos
dice que “la idea de un dios bajando del cielo es muy común entre los
pueblos mesoamericanos, por lo que es posible que el Dios Descendente de
Tulum no sea forzosamente el sol, sino quizá la lluvia, el rayo o la
abeja”, idea que es compartida también por otros investigadores.
(*) Fuente: Versión parcial de "El misterio de Tulum", preciso texto de divulgación sobre la ciudad-observatorio maya editado en página del Diario de la península de Yucután. |