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LAS FIESTAS DEL ÁRBOL DE MAYO
Desde tiempos ancestrales en Europa, el 1 de mayo, se celebra la fiesta del "Árbol de Mayo". Entonces, el pueblo emplaza el "mástil de mayo", un árbol, en alguna plaza o un descampado. El árbol es cubierto de cintas y, a su alrededor, comienza la danza y el canto. Un rito por el cual se alienta la fusión con el poder vegetal y su sagrado efecto de renovación de la vida universal. A continuación, en este nuevo momento de Fiestas populares de Temakel les presentamos la explicación del sentido simbólico de esta festividad a través de Mircea Eliade, el gran historiador de las religiones.
E.I
Hemos visto cómo los
árboles o la vegetación encarnan siempre a la vida inagotable: lo que
corresponde, en la ontología arcaica, a la realidad absoluta, a lo
"sagrado" por excelencia. El cosmos está simbolizado por un árbol: la
divinidad me manifiesta dendromorfa; la fecundidad, la opulencia, la
suerte, la salud -o, en un estadio más elevado, la inmortalidad o la
juventud (...) A pesar de toda la resistencia de la Iglesia, "la fiesta de mayo" se siguió celebrando. Las profundas transformaciones sociales tampoco lograron abolirla: lo único que hicieron fue cambiar su nombre. En el Perigord, y en muchos otros lugares, el árbol de mayo se convierte en símbolo de la Revolución Francesa; se le llama el "árbol de la libertad", pero alrededor de él los campesinos danzan las mismas rondas arcaicas que les trasmitieron sus antepasados. El día primero de mayo se celebra hoy día como día del trabajo y de la libertad: para la mentalidad moderna, esta fiesta conserva en parte el mito de la regeneración y el mejoramiento del bienestar colectivo, mito común a todas las sociedades tradicionalistas. En muchas regiones, en ocasión del transporte solemne del "mástil de mayo", el árbol del año precedente es quemado. El consumo de la madera por el fuego es probablemente también un rito de la regeneración de la vegetación y de la renovación dcl año, pues en la India y en la antigüedad clásica, se quemaba un árbol al comienzo del año. La celebración del año nuevo, la consumación del árbol por el fuego son a menudo, en las Indias, una ocasión de orgías, así por ejemplo entre los biyar de las Provincias Unidas (Agra y Odudh) que prenden fuego al árbol çalmadi y acaban por entregarse a una orgía colectiva. La ceniza de este árbol está cargada de propiedades apotropaicas y fertilizantes, protege de la enfermedades del mal de ojo, de los malos espíritus. En Europa, las cenizas se quedan después de haber quemado "el mástil de mayo", o las brasas ardientes, durante el carnaval y en navidad, son dispersadas a través de los campos donde favorecen y acrecientan las cosechas. (...) Se atribuyen los valores mágicos y fertilizantes de la madera sacrificial a las cenizas y los carbones; su "fuerza" se debe a su semejanza con un prototipo (ceniza de un árbol quemado ritualmente al comienzo del año, durante el mes de mayo, el día de San Juan, etc.) .Ahora bien, el árbol o la madera quemada adquieren su eficiencia por la simple regresión a la potencia, por el retorno al estado de "simiente" que realizan la creamación; la "fuerza" que representa o personifican, puesto que ya no pueden manifestarse de manera formal, se concentra en la ceniza o el carbón. A menudo, la llegada del "mayo" está figurada no sólo por un mástil, sino también por efigies antropomórficas, decoradas dc follaje de flores, e incluso por una persona determinada que encarna la fuerza de la vegetación o una de una de sus manifestaciones míticas. (*) (*) Fuente: Mircea Eliade, "El mayo", en Tratado de historia de las religiones, México, Biblioteca Era, pp.283-286. |