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El conocimiento de Escandinavia es amplio, no así de los germanos
continentales: los occidentales son poco conocidos, y los orientales aún
menos. No existe ningún documento digno de crédito, ya que el Beowulf, el Kudrun, el Waltharius o el Cantar de los Nibelungos son
tardíos y dan una visión mediatizada.
Fuentes
Romanas
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Roma muy pronto se interresó por la cultura germana. Plutarco,
Apiano, Estrabón, Suetonio y sobre todo Tácito, César
y Amiano Marcelino fueron algunos de
los autores que se interesaron por los germanos.
Julio César en La Guerra de las
Galias, afirma que no hay sacerdotes y que los germanos
adoran a la luna, al sol y al fuego, con lo que por este último aspecto se
ven relacionados por Vulcano. Tácito
en Germania nos ofrece datos
sobre sus costumbres y deidades. Usa el método comparativo y así otroga
nombres romanos a algunos dioses germanos, como
Nerthus o los Alcii. Es una
obra política; habla de una sociedad natural y pura, con constumbres
austeras y humildes, y advierte a Roma de que estos pueblos pueden llegar
a acabar con el Imperio. Tácito no
tuvo, tal vez, contacto directo con los germanos sino que escribe
basándose en las crónicas de los soldados que estaban allí destinados.
Algunas de ellas están romanizadas.
Jordanes escribió De Grigine
Actibus Geratum, sobre el que se aplica el evemerismo, así
Odín en su origen sería un caudillo godo mitificado, Paolus Diacomus escribió una historia
de lombardos (Historia Longobardorum), Gregori de Tours hace una historia de
los francos (Historia Francorum), Widokindo hace una historia de los
sajones, al igual que Beda (Historia
ecclesiastica gentis anglorum),
Propicio de Cesarea, Orosio
(Historiae adversos paganos), Constantino Porfirogénico, Thietmar de Merseburgo (Cronicon)
y Adam de Bremen (Gesta
Hammaburgensis ecclesiae pontificum).
Las historias de santos también nos dan datos sobre los cultos
precristianos. Destaca Jonás de Bobbio
(Vida de San Columbán), Vilibaldo (San
Bonifacio), Alcuino (Vida
de Vilibrordo) o Rimberto
(Vita anscharii).
Las leyes germánicas ofrecen datos sobre lo que se hacía. Si no
fuera así no tendría sentido prohibirlo.
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Documentos puramente germánicos
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Existen petroglifos en el Norte de Alemania y en Escandinavia que
datan de entre el segundo milenio y el primer milenio a.C., y en ellos
aparecen unas primitivas figuras que representarían a los dioses germanos:
una figura que porta una lanza representaría a
Odín, otra con un martillo o un hacha representaría a
Thor. En Lökeberg se ha encontrado una figura manca que se
relaciona con
Tyr. Destacan también las inscripciones
de Nordenford y las
conjuraciones de Merseburgo (Merseburger Zamberspröche), que
son un conjunto de conjuros y de hechizos que no son bien conocidos por el
momento al aparecer lagunas, dioses desconocidos, palabras desconocidas,
etcétera... Se relatan prácticas religiosas pero al parecer tuvo
influencia cristiana.
Las
Eddas son de dos tipos: la Edda
poética (en verso, antígua) y la Edda
en prosa. El obispo Brynyolf Sveinsson
descubrió en el siglo XVII la edda en verso en un manuscrito: el Codex regius, que data de tres
siglos después de la conversión de Islandia al cristianismo, pero los
documentos pueden ser anteriores. La edda en verso la forman 29 poemas, 11
de ellos tratan sobre mitología y el resto sobre distintos dioses. Es
difícil datarla por la presencia de poetas extranjeros.
Entre estos poemas destacan:
El Volupsa, que es el principal,
significa canto de la divina
y da el origen de todo lo existente: una cosmogonía, una antropología y
una escatología desde el origen hasta el
Ragnarök.
El Hävamal, trat sobre la iniciación de
Odín y usa metáforas llamas
kenningar.
El Vafprudrismal, el Alvíssmal y el Grimnismal,
tratan sobre
Odín, sus enigmas y sus dichos.
El Lokasenna y el Harbarsljod, son
insultos. El primero de ellos trata sobre
Loki que insulta y hace chistes sobre todos los dioses hasta
que se ve obligado a huir por la llegada de
Thor.
El Prymskvida, relata el robo del
martillo de
Thor.
El Skirnismal, relata el cortejo de
Freyr
a
Gerda.
El Hymiskvida, relata la pesca de
Thor a la serpiente.
Sveinsson
atribuyó la edda en verso (también llamada Edda
Mayor) a Saemund Sigfusson,
con lo que también se llamó Saemundai edda
aunque finalmente se descrubrió que éste no era su autor. La edda en prosa
(Edda menor) se le atribuye a Snorri Sturluson (1179-1241), cuya
obra se divide en cuatro partes:
Bragardeur: una introducción
evemerista.
Gylfaginning: en un principio iba a
ser un manual sobre cómo hacer poesía, aunque finalmente se quedó en un
conjunto de relatos de dioses con un montón de recursos retóricos. Es el
cuadro más completo y nos da mitos no localizados todavía.
Saldskapamal: se trata de una
recopilación de metáforas escáldicas o
kenningar, que familiarizan al poeta con la retórica. Nos
ofrece datos por el momento desconocidos y algo difíciles de
interpretar, siendo los referentes a los dioses los más complicados.
Fueron recopilados por Borges.
Hattatal: se trata de un poema
laudatorio al cristianismo. Se comenzó a escribir en el siglo IX y se
continuó a lo largo de toda la Edad Media, siendo conocidos bastante
bien los poetas.
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