Incas - II

Cultura
En el cenit de su poderío, los incas habían desarrollado un sistema político y administrativo no superado por ningún otro pueblo nativo de América. El Imperio incaico era una teocracia basada en la agricultura, rígidamente organizada en grupos sociales y dominada por el todopoderoso Inca, que era adorado como un dios viviente. Por debajo de éste, en orden descendente de rango y poder, se encontraban: la familia del emperador, que ocupaba las altas jerarquías del imperio y poseía las mejores tierras; la aristocracia; los administradores imperiales y los curacas, nobles de carácter local; la gran masa de artesanos y campesinos, los hatunruna, que cultivaban sus propias tierras y de forma gratuita trabajaban las de la nobleza, un concepto de tributo (la mita). Por último estaban los siervos o yanaconas y los prisioneros de guerra o mitimaes.
Administrativamente, todo el territorio estaba dividido en cuatro grandes regiones o cuarteles (el verdadero nombre del imperio era Tahuantinsuyo, una palabra quechua que significa literalmente "Tierra de los Cuatro Cuarteles"). Esta región estaba subdividida en 4 provincias: Antisuyu, Collasuyu, Cuntisuyu y Chinchasuyu. Estas, a su vez, se dividían en unidades socioeconómicas menores, de las cuales la más pequeña era la propiedad de tierra familiar conocida como ayllu. El cultivo de estos ayllus, virtualmente autárquicos, tenía lugar bajo estricto control oficial. Los técnicos gubernamentales supervisaban estrechamente la selección y siembra de granos y enseñaban a los granjeros las técnicas de drenaje, fertilización, irrigación con canales y acueductos y creación de terrazas. Un porcentaje de cada cosecha de grano era entregado al Estado y almacenado en depósitos estatales para ser distribuido en casos de necesidad.
Los cultivos más importantes fueron la papa y el maíz, además del cacao, la chirimoya, la papaya, el tomate y el frijol. Las llamas fueron los animales básicos de transporte; también se domesticaron las vicuñas y alpacas por su fina lana. Otros animales domesticados fueron guanacos, perros, cobayas y ocas. Las principales manufacturas incas fueron la cerámica, los tejidos, los ornamentos metálicos y las armas con bellas ornamentaciones.
A pesar de no contar con caballos, ni vehículos de ruedas ni un sistema de escritura, las autoridades de Cusco lograron mantenerse en estrecho contacto con todas las partes del imperio. Una compleja red de caminos empedrados que conectaban las diversas zonas de las regiones, permitía esta comunicación; mensajeros entrenados -los chasquis- actuando en relevos, corrían 402 km al día a lo largo de esos caminos. Los registros de tropas, suministros, datos de población e inventarios generales se llevaban a cabo mediante los quipus, juegos de cintas de diferentes colores anudados según un sistema codificado, que les permitía llevar la contabilidad. Botes construidos con madera de balsa constituían un modo de transporte veloz a través de ríos y arroyos. El firme control ejercido por la burocracia imperial a lo largo de todo el territorio, que en ocasiones supuso el desarraigo y reasentamiento de poblaciones nativas enteras por razones políticas o económicas, fue posible en gran medida gracias a este eficaz sistema de comunicaciones.
Entre las expresiones más impresionantes de la civilización inca se hallan los templos, los palacios, las obras públicas y las fortalezas estratégicamente emplazadas, como Machu Picchu. Enormes edificios de mampostería encajada cuidadosamente sin argamasa, como el Templo del Sol en Cusco, fueron edificados con un mínimo de equipamiento de ingeniería. Otros logros destacables incluyen la construcción de puentes colgantes a base de sogas (algunos de casi cien metros de longitud), de canales para regadío y de acueductos. El bronce se usó ampliamente para herramientas y ornamentos. Véase Arte y arquitectura precolombina.
La religión tuvo un carácter de gran formalidad. El dios supremo de los incas era Viracocha, creador y señor de todas las cosas vivientes. Otras grandes deidades fueron los dioses de la creación y de la vida, Pachacamac, del sol, Inti, y las diosas de la luna, Mamaquilla, de la tierra, Pachamama, y del rayo y la lluvia, Ilapa (véase Mitología inca). Las ceremonias y rituales incas eran numerosos y frecuentemente complejos y estaban básicamente relacionados con cuestiones agrícolas y de salud, en particular con el cultivo y la recolección de la cosecha y con la curación de diversas enfermedades. En las ceremonias más importantes se sacrificaban animales vivos y raramente se exigía la realización de sacrificios humanos como ofrenda a los dioses. Los incas produjeron un rico corpus de folclore y música del cual sólo perviven algunos fragmentos.
 
Tiempo y calendario
Entre los incas, el tiempo se medía según las fases en el curso natural de la Luna. El año, de trescientos sesenta días, estaba dividido en doce lunas de treinta días cada una. Los cuatro hitos del recorrido del Sol, que coincidían con los festivales más importantes consagrados al dios Inti, se indicaban por medio del intihuatana, una gran roca, coronada por un cono que hacía sombra en unas muescas de la piedra. En Cuzco los solsticios se medían con pilares llamados pachacta unanchac o indicadores de tiempo. La organización mítico-religiosa determinaba la sucesión en el calendario a través de las doce lunas, correspondientes a festividades y actividades cotidianas:
--Capac Raimi Quilla, Luna de la Gran Fiesta del Sol, equivalente a diciembre, mes de descanso.
--Huchuy Pucuy Quilla, Pequeña Luna Creciente, enero, tiempo de ver el maíz en crecimiento.
--Hatun Pucuy Quilla, Gran Luna Creciente, febrero, tiempo de vestir taparrabos.
--Pacha Pucuy Quilla, Luna de la flor creciente, marzo, mes de maduración de la tierra.
--Ayrihua Quilla, Luna de las espigas gemelas, abril, mes de cosecha y descanso.
--Aymoray Quilla, Luna de la cosecha, mayo, el maíz se seca para ser almacenado.
--Haucai Cusqui Quilla, junio, cosecha de patata y descanso, roturación del suelo.
--Chacra Conaqui Quilla, Luna de riego, julio, mes de redistribución de tierras.
--Chacra Yapuy Quilla, Luna de siembra, agosto, mes de sembrar las tierras con cantos de triunfo.
--Coia Raymi Quilla, Luna de la fiesta de la Luna, septiembre, mes de plantar.
--Uma Raymi Quilla, Luna de la fiesta de la provincia de Unia, octubre, tiempo de espantar a los pájaros de los campos recién cultivados.
--Ayamarca Raymi Quilla, Luna de la fiesta de la provincia de Ayamarca, noviembre, tiempo de regar los campos.