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Hijas de
Odín, bellísimas y
fortísimas guerreras, armadas de yelmo, escudo, coraza y lanza. Su tarea era la
de ayudar a los valientes en las batallas, a las que acudían a través de los
montones de cadáveres, cabalgando corceles encantados. Cogían a los héroes
moribundos, los reanimaban con un beso y los conducían al Walhalla (paraíso de
los héroes), residencia habitual de Odín. Allí les dejaban
reposar, alimentándolos con hidromiel y deleitándolos con las bellezas de
aquella morada. La residencia habitual de las Valquirias era el Wingolf, su
mundo en exclusiva, situado al lado del Walhalla. Eran muy numerosas y las
comandaba Freya, a la que debían obedecer siempre, bajo
pena de severos castigos, el más humillante de los cuales era la pérdida de la
categoría de Valquiria. Belicosas, pero siempre vírgenes, tenían la facultad de
transformarse en cisnes. |